domingo, 3 de mayo de 2015

La buena educación en el país del sagrado corazón

 “Una educación desde la cuna hasta la tumba, inconforme y reflexiva, que nos inspire un nuevo modo de pensar y nos incite a descubrir quiénes somos en una sociedad que se quiera a sí misma.” Gabriel García Márquez

Ayer pasamos por la Plaza de los Mártires frente a la iglesia del sagrado corazón de Jesús, que está en remodelación y fuimos testigos del dantesco espectáculo de ver a hombres (casi todos, pero también mujeres) degradados en su ser, drogados, harapientos, degenerados ¿indiferentes ante la vida?
Indiferencia total la de nuestra sociedad con los habitantes de la calle, por lo general nos inspiran miedo, pero en realidad su situación debería llamarnos a la compasión, nunca podremos sentirnos felices con tantos miles de colombianos que viven en condiciones infrahumanas.
Todo el mundo sabe que en Colombia la educación es elitista y coexisten una escuela para pobres y otra para ricos, aquí los derechos humanos se compran, son sujeto de mercantilización y en épocas recientes casi nos convencen que los servicios básicos son mejor si son prestados por empresas privadas.
La clase en el poder hace muy bien su tarea, el pan y el circo de siempre pero cada vez más circo y menos pan, hay quienes comen basura, papel, arroz… transgénicos, eso si el circo cada vez más espectacular, lleno de distracciones tecnológicas y más.
La táctica básica es mantenernos ignorantes, indiferentes, que nos valga un bledo la vida, la nuestra y la de los demás, que votemos para continuar con los ciclos de opresión y engaño a los que ya nos hemos acostumbrado.
Desde 1902 el país fue consagrado al sagrado corazón de Jesús y antes como ahora, lo sorprendente es que sobrevivimos a pesar de todo lo que nos ha pasado y sigue pasando, claro que hay bondad en el ser humano que se sobrepone a la injusticia, que aprende a perdonar, que es capaz de amar a su prójimo y no precisamente gracias a pastores, curas o políticos…
En este contexto l@s maestr@s paramos buscando dignificar la profesión y  cambiar la mala educación a la que nos han condenado los políticos y poderosos, estamos por una educación integral que desarrolle las dimensiones física, mental y espiritual del ser humano.
Lo que no queremos es que nos sigan usando para desarrollar competencias para empleos de bajo nivel cognitivo, habilidades manuales específicas para labores de bajo perfil, que la escuela sea solo una guardería impedida para ayudar a desarrollar el potencial innato en cada estudiante, no queremos escuelas de segunda, con currículos estandarizados donde tod@s nos nivelemos por lo bajo.
Lo que si queremos es que cada ser humano pueda descubrir el sentido de su existencia, que crezca sano y fuerte, que ame la vida que sea solidario, activo y participativo, queremos ciudadan@s crític@s, ocupados en desarrollar sus capacidades y en aportar a su sociedad profesionalmente.
Queremos dejar de ser mediocres, queremos seres plenos libres de emociones negativas, ira, odio, celos, envidia, deseo de venganza, queremos seres fuertes, seguros de sí mismos auto-determinados, autónomos, que no se dejen manipular, que no engañen, no dañen, que amen su vida y la vida en general… seres felices.
Ustedes dirán que somos ingenuos, utópicos, ilusos… la verdad, lo que importa es que cada vez haya más seres humanos convencidos de la necesidad profunda de una buena educación para el cuerpo, la mente y el alma.
Esperamos que este paro que afecta a toda Colombia, afecte también la conciencia de todo l@s colombian@s y nos unamos en una cruzada por la buena educación que nos merecemos, sin distinción alguna.
Y como la fe y la esperanza están con nosotr@s llegará el día en que viéndonos vivir tan bien y tan plenamente podamos decir ¡claro que vivimos en el país del sagrado corazón, con el cristo vivo en nuestro interior!
 “La educación mental correcta le aportará a cada persona, al menos, el sentido común que le permita saber que métodos adoptar con el objeto de llevar a cabo de manera uniforme todos los deberes físicos, mentales y espirituales  necesarios para proporcionarle la verdadera felicidad.”  Paramahansa Yogananda

Juan Carlos Peña Morales
Profesor de  tecnología informática
Educador- comunicador
Coordinador de convivencia
Ser humano.


No hay comentarios:

Publicar un comentario