lunes, 7 de marzo de 2016

Perspectiva holística de la femineidad

Nuestra sociedad sigue siendo profundamente  sexista y machista, el sistema de dominación remacha y remacha  los estereotipos  y hace uso exhaustivo  de todos los medios dispuestos para reproducir los comportamientos, actitudes, formas de ver y aún de sentir el mundo dentro del rango de posibilidades aceptadas dentro de sus casi imperceptibles  límites.

Una mujer que vive a plenitud lo hace por encima de los cánones, los convencionalismos y a pesar de la “mala educación” que pueda haber recibido, no hay nada más peligroso al sistema que un ser emancipado, libre digno y autónomo y mucho más si es una mujer ya que esto per se es una traición.

Y no nos referimos a una mujer que imita patrones típicos del macho cabrío tipo latino, tales como tomar trago, pelear o “fregar” a quien sea con tal de alcanzar sus caprichos manipulando para dominar al otro… menos hoy por hoy cuando los límites de los roles sexuales resultan ser tan difusos.

Hablamos de la mujer capaz de exhibir cualidades atribuibles a lo femenino, tales como la  sensibilidad, la intuición y la capacidad de amar y que  a su vez  vive una vida plena a cualquier nivel  bien sea individual o social. Una mujer no tiene que negar su esencia de mujer para sentirse realizada, tanto como un hombre sin dejar de ser hombre puede exhibir cualidades atribuibles al rol femenino sin por ello ser homosexual.

En últimas, lo femenino no es una condición sine qua non atribuible a la mujer tanto como lo masculino no es propiedad exclusiva de los hombres, de tal manera que una perspectiva holística de la femineidad hará referencia a la capacidad de la mujer de vivir a plenitud por encima de los patrones asignados a la clase, al género, al rol o a cualesquiera otra  imposición que el sistema y sus intereses de dominio pretendan imponer al ser humano y a su condición de  co-creador de la vida.

Juan Carlos Peña Morales

Conmemoración día internacional de la mujer