Hoy jueves 12 de septiembre vamos a trabajar luego de dos
días de paro, uno no lo facilitó la SED, suspendiendo clases y solidarizándose
con nosotros, el otro nos tocó asumirlo por cuenta de FECODE, que negoció con
el gobierno desde el primer día de los tres convocados para el paro.
La intuición me lo decía y no le hice caso no salga a paro
y no por los mil y un motivos para hacerlo sino porque la actual dirigencia de
mi sindicato no es de fiar, insisto, como ser humano no tengo nada contra
nadie, esto no es personal, pero si contra las actuaciones de nuestros
dirigentes.
Desde el martes cuando caminamos de la SED al MEN, la
tibieza del discurso era evidente, nada contundente… nos mandaron a almorzar y
a descansar como a la 1 y 30 pm, con la excusa del almuerzo y de guardar
energías para lo que venía…Y lo que venía era la negociación, leído el texto de
la negociación nadie quedó tranquilo, aparte de ellos y el gobierno, parece… y
sucedió lo inevitable, la división de los profesores de base.
El espectáculo que dimos l@s mastr@s ayer en la calle 72
frente a la Fiduprevisora fue bochornoso, la emoción nos embargaba, insultos
iban y venían, las manifestaciones de desacuerdo eran muchas, al punto que
grupos de docentes sobretodo contratados bajo los términos del decreto 1278,
marcharon hacia la Casa España donde se reunía la Junta Nacional de FECODE en
su contra, la mayoría arengaban por el paro indefinido.
Vi atortolada a nuestra dirigencia, el asunto se les
salió de las manos… yo debo confesar que mi primer impulso fue renunciar al sindicato
y alcancé a redactar la carta… cuando pude intervenir entre los que estabamos aún
en la concentración, les dije que si uno no encaja en el sistema uno se puede
salir de él y que nuestros sindicatos se transforman o uno puede prescindir de
ellos, largarse y punto.
También invité a mis compañeros incluido yo por supuesto
a actuar de forma autónoma, a no seguirle el juego a los intereses creados, lo
puedo reiterar hoy ya que no lo explicité ahí, a ser profesionales en todos los
actos de la vida y a rectificar sin sentir culpa cada vez que no lo seamos..
Gracias a quienes me leen y me ponen cuidado, gracias por
confiar en mí, me despido de ell@s con afecto y deseo para tod@s lo mejor, sin
importar lo que haya de suceder, porque al parecer todo sigue igual, pero solo
al parecer, porque lo que pasó pasó y lo demás también vendrá.
Juan Carlos Peña Morales.
Profesor SED.